Veinte Nochebuenas “SOS” 

Foto: Miriam ValdésNicolasa, jugando con sus hijos en la terraza de su casa. Foto: Miriam Valdés.Cada año, la Navidad en Aldeas Infantiles SOS es una época llena de emoción. Un momento donde se crean preciosos recuerdos que se mantienen en la memoria de los niños y de todos los que trabajamos con ellos. Este año, Nicolasa, madre SOS en la Aldea de Penonomé de Panamá, recuerda una Navidad en la que le llegó el regalo con el que siempre había soñado.

Después de veinte años como madre SOS, podemos considerar a Nicolasa como una veterana de las Navidades en Aldeas Infantiles SOS. Nicolasa se considera una mujer feliz, que tiene el privilegio de dar amor a tantos niños.

“Hace tiempo, en Penonomé, todas las madres SOS seguíamos la tradición de cenar con todos los niños en el centro comunitario. Entonces era como una celebración más genera, y después empezamos a celebrar la Navidad dentro de los hogares SOS. Una Nochebuena, decidí hacer una tarta a mis niños, pero la dejé demasiado tiempo en el horno y terminó como una galleta crujiente gigante… y no te lo creerás, ¡pero a los niños les encantó!”

Esto es sólo uno de los miles de momentos que Nicolasa nos puede contar, con una taza de café en las manos y un poco de tiempo libre para charlar con nosotros. Pero hubo una Navidad más especial que todas las demás, que hace que sus ojos brillen.

A principios de diciembre de 2002, Nicolasa recibió una sorpresa con la que siempre había soñado. Un bebé de menos de un año llegó a la Aldea Infantil SOS de Penonomé, y se eligió a Nicolasa para darle un nuevo hogar.

Desde que comenzó a trabajar como madre SOS en 1991, Nicolasa sólo había tenido niños mayores de dos años, y sintió que al recibir un bebé por fin se completaba su familia. 

“Amo a todos mis hijos, sus caras, sus sonrisas. Pero siempre había querido tener un bebé en casa, que nos pudiera llenar a todos con alegría, y Samuelito fue como el mejor regalo de Navidad posible para mi familia”.