El terremoto que hizo temblar Haití el 12 de enero de 2010 tuvo consecuencias devastadoras: 230.000 fallecimientos y tres millones de damnificados fueron las terribles cifras de esta catástrofe. Dos años después, la situación sigue siendo crítica: 550.000 personas viven en campamentos y la alta tasa de desempleo y la precariedad en educación hacen que el país viva en una situación similar al estado de emergencia.
Desde 2010, Aldeas Infantiles SOS ha querido contribuir a superar la situación construyendo escuelas y poniendo en marcha programas sociales a largo plazo para niños y familias. Nuestros esfuerzos han sido más intensos en el área de educación y en la ayuda de emergencia a los grupos de la población especialmente vulnerables a consecuencia del cólera, la violencia y las agresiones sexuales.
Por otra parte, Aldeas Infantiles SOS ha colaborado estrechamente con otras organizaciones, entre ellas Save the Children, Plan Internacional o Care, en un llamamiento conjunto a la Unión Europea y al Consejo de Seguridad de la ONU para continuar invirtiendo en el país y apoyando al gobierno de Haití.
Helmut Kutin, Presidente de Aldeas Infantiles SOS, afirma en este sentido que “Haití tiene la oportunidad de gestionar un cambio. Aquellos de nosotros que nos hemos comprometido a ayudar al pueblo de Haití, debemos hacer valer nuestras promesas, aunque la verdadera consolidación esté todavía a años de distancia”.
En Puerto Príncipe, Cabo Haitiano y Les Cayes Aldeas Infantiles SOS aporta su amplia experiencia apoyando a las familias y niños más desfavorecidos de Haití, país en el que trabaja desde 1978. El objetivo de la organización es continuar colaborando en la reconstrucción del país, luchando por el progreso, la reconstrucción y la rehabilitación del pueblo haitiano.