Cada niño tiene el derecho a crecer en una familia.
Sin embargo, muchas veces esto no es posible. Una gran cantidad de niños viven sin el apoyo de uno o ambos padres, además de los millones que sufren de abusos, negligencia, explotación o privaciones como resultado de la pobreza.
En Aldeas Infantiles SOS creemos que sólo dentro de una familia los niños consiguen alcanzar el bienestar – tanto a nivel emocional como físico –, pueden vivir su infancia plenamente y tienen la oportunidad prepararse para el futuro.
Y, desde hace 60 años, trabajamos para asegurar este derecho para los niños del mundo entero.