"El voluntariado nos abre puertas a conocer personas y disfrutar de experiencias es un espacio donde se comparte, se ríe, se recibe amor, afecto, y se aprende de todo y todos"

 
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Soy Sara Ríos Sarmiento, tengo 25 años y estoy estudiando el grado de Educación Infantil. Empecé como voluntaria en Aldeas Infantiles hace aproximadamente dos años y medio en el Centro de Día, en la Laguna, realizando las meriendas para los niños que acudían a este centro por las tardes. Me gustó tanto la experiencia de este primer voluntariado que no pude resistirme a la oportunidad que se me brindó de hacer más actividades de este tipo.  Fue entonces cuando empecé en un hogar de la Aldea de Tenerife como apoyo en las tareas escolares de los niños y jóvenes. Esto me permitió poder conocer el corazón de Aldeas Infantiles y observar la gran dedicación, amor y cuidados que se les dedica a los niños y niñas, y jóvenes, por parte de las madres SOS y los educadores. 
 
Participé también en un programa de Atención y Fortalecimiento Familiar el cual me acercó mucho más a la realidad social que viven las familias más necesitadas. Esta experiencia me brindó una mayor toma de conciencia sobre la gran labor que se realiza a través de esta ONG y de la importancia de participar en actividades de voluntariado, ya no sólo como medio de aportar nuestro granito de arena en favor de otros sino como un medio de satisfacción y crecimiento a nivel personal y social. 
 
Actualmente disfruto de la oportunidad de realizar voluntariado en un programa de “Intervención Asistida con Caballos”, que se realiza en la Granja Escuela “La Aldea”. Este programa va dirigido a niños y niñas con diferentes necesidades especiales, en donde  el caballo se convierte en un medio para trabajar de forma globalizada numerosas habilidades y competencias a nivel cognitivo, motriz y socioafectivo.  También asisto como voluntaria  a la Escuela Infantil de la Aldea de Tenerife, donde puedo poner en práctica todos los conocimientos que aprendo en la carrera disfrutando de maravillosas experiencias de aprendizaje  con los niños y con mis compañeras. 
 
El voluntariado nos abre puertas a conocer personas y disfrutar de experiencias que nos aporta muchísima gratificación en todos los aspectos, es un espacio donde se comparte, se ríe, se recibe amor, afecto, y se aprende de todo y todos. En definitiva, el voluntariado es un acto maravilloso que nos torna mejores personas posibilitando a su vez la construcción de una sociedad mucho más digna para todos. 
 
Sara Ríos Sarmiento (Voluntaria de Aldeas Infantiles SOS en Tenerife)