Más de cuatro euros de impacto social por cada uno recibido

Aldeas Infantiles SOS analiza la aportación de su trabajo mundial

 

Foto: Aldeas Infantiles SOS
23/03/2016 - Expertos de Aldeas Infantiles SOS Internacional y de Boston Consulting Group han desarrollado un sistema de medida que prueba cómo la contribución que recibe la ONG de cada donante se traduce en bienestar en la vida de los niños, jóvenes y familias vulnerables que atiende en una proporción de más de 4 a 1.
 
Podría parecer que la labor de Aldeas Infantiles SOS es fácil de medir: trabaja en 134 países atendiendo a los niños, jóvenes y familias en situación vulnerable. En el mundo ha apoyado a 439.500 personas en 2015 a través de los programas de fortalecimiento familiar; cuidado a 78.000 niños en Familias SOS; formado a 206.100 niños y jóvenes en escuelas infantiles, cursos de formación y centros sociales; proporcionado 845.200 servicios de salud individuales y 789.500 atenciones de emergencia. Pero la organización ha querido dar un paso más y calcular el impacto social que realmente está logrando.
 
 

Con un método desarrollado por un grupo de expertos de la organización y de la consultora BCG ha entrevistado en dos países africanos a cientos de personas que han pasado por sus programas y ha analizado ocho dimensiones de su situación: alojamiento, protección, alimentación, cuidado personal, salud, medios de vida, educación y habilidades, bienestar social y emocional.
 
El resultado es claro: las mediciones del SROI o retorno social de la inversión realizadas con esta metodología demuestran que Aldeas Infantiles SOS está logrando un resultado de mejora social de más de 4€ por cada uno recibido. 
 

Foto: Aldeas Infantiles SOS
Este análisis económico evalúa dos elementos de los programas que la organización desarrolla: el impacto financiero sobre los participantes individuales del programa (en cuanto a presente económico y horizonte financiero), y ese mismo impacto en la sociedad (beneficios financieros aportados a la comunidad más ahorro de costes del Gobierno al no tener que proporcionar servicios sociales a las personas que han logrado ser autosuficientes). Además, hay que considerar los beneficios a largo plazo que se producen al romper el ciclo de pobreza o exclusión social, atendiendo a los ingresos económicos de la próxima generación.
 
Según BCG “las empresas tienden a medir fácilmente el rendimiento a largo plazo utilizando un número determinado de indicadores, incluyendo, comúnmente, el retorno de la inversión. Para las organizaciones no lucrativas, por el contrario, no existen baremos estándar, y los resultados a largo plazo son mucho más difíciles de evaluar. Sin embargo, una comprensión exacta del impacto que reciben a largo plazo se está convirtiendo en algo cada vez más importante en este campo. Los donantes, en busca de una mayor transparencia, quieren saber con precisión cómo sus contribuciones están marcando una diferencia”. 
 
Millones de socios y donantes colaboran con Aldeas Infantiles SOS en todo el mundo. En España lo hacen más de 250.000 socios, padrinos, donantes y empresas colaboradoras. Con estos datos, la organización quiere aumentar su transparencia y confirmar a sus colaboradores que están contribuyendo al cambio social para los más vulnerables y mejorando las sociedades del futuro.