Aldeas Infantiles SOS “comparte valores” en Oviedo

 
7/04/2016 - El pasado martes 5 de abril tuvo lugar el acto "Infancia, Valores y Transformación Social" con el que la organización quiso reflexionar junto a diferentes profesionales del sector de la educación y la comunicación sobre la situación actual de la infancia y su futuro. Este evento al que asistieron más de 150 personas ha sido el inicio al trabajo de Aldeas en Asturias ya que durante el evento se anunció la apertura del primer Centro de Día en Oviedo.
 
El acto estuvo moderado por la periodista asturiana Camino Sofía de la Guerra que presentó en primer lugar el corto “1,2,3,...Casa” de Icíar Bollaín para después darle la palabra a Pedro Puig, presidente de Aldeas Infantiles SOS de España, que anunció la apertura del primer programa de Aldeas en Oviedo en los próximos meses. Se trata de un nuevo Centro de Día “para trabajar con familias en situación de riesgo y que los niños no tengan que salir de su familia y puedan seguir desarrollándose en su entorno familiar". 

Tras él, tomó la palabra Jorge Fernández del Valle, Catedrático de Intervención Social de la Universidad de Oviedo que realiza auditorías pedagógicas con Aldeas desde hace 15 años: “nuestras evaluaciones consisten en visitar la Aldea una semana, entrevistamos a mayores y pequeños y observamos para hacer informes de mejora. El punto que mejor resultado tiene es la relación con los educadores según los chicos y la de los educadores, la relación con los niños”.

El turno de César Bona llegó después, el único español nominado y finalista a los Global Teacher Prize, compartió su visión sobre la infancia y las diferencias con el mundo de los adultos: “No podemos pretender cambiar a los niños, tenemos que viajar a la infancia para entenderles”.
Actualmente  Bona colabora con Aldeas Infantiles SOS de España y como objetivo quiere crear proyectos en los centros donde ellos se sientan identificados: “La preocupación por que los valores estén en las escuelas es una de las cosas que me hizo unirme a Aldeas, cuando Pedro me lo propuso vi el brillo en sus ojos que veo en los maestros que tienen ilusión”.

El broche final lo puso Estefanía Montes, una joven de la Aldea de Galicia que llegó junto a sus cuatro hermanos cuando tenía 10 años: “Mis padres no podían hacerse cargo de nosotros, pero entrar en Aldeas ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida, me ofrecieron un hogar, estabilidad, cariño. A los 16 me fui con una familia de acogida y a los 19 volví a necesitar la ayuda de Aldeas. Terminé mis estudios y llevo 5 años trabajando. Soy una chica normal, es lo que se consigue cuando ellos han estado ahí".