Día Mundial del Refugiado: millones de niños desplazados por conflictos armados o catástrofes


Niña en un campo de refugiados en Macedonia
20/6/2016 - Aldeas Infantiles SOS Internacional ha proporcionado, desde 2015, ayuda a miles de familias desplazadas a causa del conflicto sirio y ha atendido a más de 1.100 niños no acompañados, ofreciéndoles un entorno seguro y protector. Hoy se celebra en todo el mundo el Día del Refugiado, declarado por la Asamblea General de Naciones Unidas en el año 2000. 
 
Según datos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, hay cerca de 60 millones de personas en todo el mundo que han huido de sus hogares a causa de conflictos, crisis o catástrofes, y más de la mitad son menores de 18 años. Además, se estima que un número creciente de niños han sido separados de sus padres o están en riesgo de estarlo.  Del millón de solicitudes de asilo que recibió la Unión Europea en 2015, cerca de 90.000 procedían de niños no acompañados.
 
Aldeas Infantiles SOS de Siria apoya a las familias y a los niños privados del cuidado parental que no han podido salir del país, brindándoles refugio, alimentos, bienes básicos y apoyo psicosocial. En los países de tránsito hacia Europa, como El Líbano, Macedonia, Serbia, Hungría o Grecia, la organización les proporciona, a través de sus centros de atención, ayuda inmediata en forma de productos de primera necesidad; controles médicos; espacios seguros para que puedan descansar y recuperarse; o apoyo psicológico. 
 

 

Crece el número de niños en riesgo

Desde Aldeas se considera que la protección de los niños desplazados, especialmente de los no acompañados o separados de sus familias, debe ser una prioridad y un complemento vital a la ayuda de emergencia que se ofrece a los desplazados. La organización cuenta con trece centros de atención provisional en los países de paso de los refugiados, que ofrecen un entorno protector a estos jóvenes vulnerables y que dedican importantes esfuerzos a la búsqueda de sus familias. 
 
“La reunificación puede llevar meses. Tanto el niño como sus familiares deben tramitarla con sus respectivas embajadas y presentar pruebas que acrediten su relación de parentesco, lo cual no siempre es fácil para los que han huido de sus países de origen con pocos o ningún documento de identidad”, explica el director de Aldeas Infantiles SOS de Grecia, George Protopapas. 
 
Alia Al Dalli, director de Aldeas Infantiles SOS Internacional para Medio Oriente y el Norte de África nos recuerda que “estos niños se enfrentan, además, con un entorno muy inestable, en el que puede surgir el abuso, la trata o la explotación. De ahí que muchos expertos consideren que existe el riesgo de que ésta sea una generación perdida". 

La soledad y el aislamiento, los principales compañeros de viaje

Con el objetivo de ayudar a los refugiados a comunicarse con los suyos, la organización cuenta también en los países de paso con cuatro unidades móviles desde las que se ofrecen servicios de comunicación e información a más de 150.000 personas. 
 
“Durante su largo viaje hacia Europa, la soledad y el aislamiento son la principal compañía de estas personas; por eso, estos puntos de conexión son una verdadera tabla de salvación para ellos, ya que les ayuda a mantenerse en contacto con sus familiares y amigos”, nos dice el presidente mundial de Aldeas Infantiles SOS, Siddhartha Kaul.

Un hogar para los niños que llegan solos a España

Ante el drama social provocado por el éxodo masivo de refugiados a Europa, Aldeas Infantiles SOS de España recuerda a las comunidades autónomas y ayuntamientos su capacidad y su disponibilidad para ofrecer un hogar a cien niños sirios afectados por la separación de sus familias, ya sea en sus Aldeas o en familias de acogida. La organización ofrecerá, además, apoyo especializado a aquellas familias de nuestro país que decidan acoger a niños o grupos de hermanos, prestándoles asesoramiento, seguimiento y orientación.
 
Además, con el objetivo de evitar que más niños se queden solos, Aldeas apoyará a aquellas familias de refugiados que lleguen a España y que se encuentren en una situación de extrema vulnerabilidad, con el fin de facilitar su integración y el correcto cuidado de sus hijos. El apoyo irá dirigido especialmente a familias monoparentales y a mujeres embarazadas. 
 
Andreas Papp, director de Respuesta a Emergencias de Aldeas Infantiles SOS Internacional, mantiene su optimismo, a pesar de todo: “No importa lo difícil que sea el contexto, siempre se puede hacer algo para mejorar la situación de un niño. Tenemos que escucharles y hacer lo máximo que podamos para mejorar su entorno. Nuestro trabajo sólo tiene sentido cuando damos voz a los niños y respetamos sus opiniones, necesidades y peticiones".