Aldeas en Kavre y Jorpati, con las víctimas del terremoto.


Una niña recibe ayuda tras la catástrofe. Foto: Scanpix. 
Aldeas Infantiles SOS de Nepal, junto con el ejército local, ha establecido dos campamentos para los afectados en estas ciudades y está suministrando ayuda de emergencia a las familias, como alimentos, agua potable y primeros auxilios. La organización internacional se encuentra evaluando la situación para trabajar en la reunificación familiar y en dar apoyo a los niños que se hayan quedado solos y a las familias que necesiten apoyo.


 

Los equipos de emergencia de Aldeas Infantiles SOS de Nepal ya están trabajando en Kavre y Jorpati, dos localidades cercanas al epicentro del terremoto que  golpeó el valle de Katmandú  el sábado pasado y que ocasionó miles de muertos y heridos. Aldeas Infantiles SOS de Nepal cuenta con diez aldeas en el país, dos de ellas en estas poblaciones.  

 


Foto facilitada por los trabajadores de Aldeas Infantiles SOS en el terreno.
La organización ha establecido dos campos de refugiados en estas ciudades junto al ejército local, donde han empezados a distribuir las primeras ayudas de emergencia: agua, alimentos y primeros auxilios para las víctimas. Los jóvenes y las madres SOS de las Aldeas se están volcando también en ayudar a los vecinos damnificados.  “Hemos comenzado a evaluar la situación en el lugar del terremoto y estamos proporcionando la comida de la que disponemos y el agua potable, así como atención médica a las personas que han perdido su hogar”, ha señalado Shankar Shree Pradhananga, director nacional de Aldeas Infantiles SOS de Nepal.

 

Los esfuerzos de Aldeas Infantiles SOS se están centrado especialmente en el valle de Katmandú, donde los daños son más severos. La ONG trata de garantizar la seguridad de los niños en colaboración con la policía, el ejército y otras organizaciones. Shankar Pradhananga ha señalado además que “en estos momentos, lo más importante es encontrar a los niños que han sido separados de sus familias. Hay tres aldeas infantiles en el Valle de Katmandú, y todas ellas están abiertas para los niños necesitados. Ahora precisan ayuda de emergencia, protección, vivienda, alimentos y atención médica y, a largo plazo, vamos a tratar de reunirlos con sus padres o familiares. Si eso no es posible, encontrarán un nuevo hogar en alguna de nuestras diez aldeas en Nepal. Aquí, muchos niños ya eran vulnerables antes del terremoto debido a la pobreza, ahora, además, están expuestos al caos”. 

 

Aldeas Infantiles SOS es una organización que actúa de emergencia en los lugares donde ya está asentada y se producen catástrofes. Su conocimiento del país, su experiencia con las familias y la disposición de un personal capacitado le permite acceder rápidamente a los lugares afectados y poner en marcha el dispositivo de ayuda. De este modo, no solo permanece antes y durante, sino que trabaja de modo permanente en la recuperación de los países tras las tragedias como es la ocurrida en Nepal, acompañando a los niños que han perdido el cuidado parental hasta que crecen y se convierten en personas adultas y autónomas y con las familias vulnerables que necesitan apoyo.

 


Una madre transporta a su hija a la espalda tras la tragedia. Foto: Scanpix.
“Nuestros pensamientos están con los muchos niños y adultos afectados por esta tragedia, cuyo número va en aumento”, ha manifestado Richard Pichler, el secretario general de Aldeas Infantiles SOS Internacional.

“Aldeas Infantiles SOS ha tenido una importante presencia en Nepal desde la década de los setenta y vamos a aprovechar nuestros recursos y experiencia allí para proporcionar ayuda urgente a los niños directamente afectados por el desastre. Esto incluye a los niños que se han quedado solos, los que han perdido sus hogares y aquellos cuyas familias están luchando para cuidar de ellos y se han quedado sin recursos a causa de la tragedia. A aquellos padres que están separados de sus hijos, les ofrecemos nuestro compromiso de hacer todo lo posible para reunirlos con su familia. Y en nombre de los padres que han perecido en esta terrible tragedia, ofrecemos atención u otro apoyo a los niños a la medida de nuestras posibilidades”, ha añadido Pichler.