Aldeas Infantiles SOS apela a la responsabilidad colectiva para poner fin a la violencia contra los niños


 
28/9/2016 - La sociedad debe tomar conciencia de la urgencia de prevenir y abordar la violencia contra los niños. En torno a este eje girará el acto que se celebra hoy, en la sede de Naciones Unidas en Ginebra, con motivo del 10º aniversario de la publicación de su Informe Mundial sobre Violencia contra los Niños. Aldeas Infantiles SOS, presente en el acto a través de la Alianza Global para poner Fin a la Violencia contra los Niños, defiende que sólo un esfuerzo colectivo permitirá lograr lo que ningún gobierno o entidad ha podido hacer solo: acabar con la violencia contra la infancia.
 
A pesar de que se han hecho progresos significativos en cuanto a la implementación de las recomendaciones del informe de Naciones Unidas, diez años después, la violencia continúa poniendo en peligro a millones de niños en todo el mundo. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, sólo en 2015, mil millones de niños sufrieron violencia física, sexual o psicológica.
 
Eliminar la violencia y la explotación en todas sus formas es uno de los compromisos que Aldeas asume como organización. “Una de las muchas consecuencias que a nivel social puede acarrear el no haber vivido en un entorno familiar cálido y afectuoso es que el niño no va a tener referencias ni modelos positivos cuando quiera formar su propia familia”, explica el presidente de Aldeas Infantiles SOS de España, Pedro Puig.
 
Son muchas las formas en que se manifiesta la violencia contra la infancia, algunas de las cuales reciben el rechazo social y la condena internacional más unánime, como el impacto de los conflictos armados, la explotación sexual y la trata, el trabajo infantil o la mutilación genital femenina. Pero además de estas formas de violencia extrema, millones de niños sufren cada día la violencia física, psicológica y sexual en sus hogares, sus escuelas, sus comunidades o a través de internet. “Ocurre en cualquier lugar del mundo, en todos los países y sociedades, incluida la nuestra, y afecta a todos los grupos sociales”, afirma Pedro Puig. Sin embargo, continúa, “los derechos de los niños a la vida, la dignidad y la integridad física no terminan en la puerta del hogar familiar y es responsabilidad de todos los agentes sociales asegurar que esos derechos se cumplan”.
 

La Alianza Global 

Cada cinco minutos un niño muere en el mundo como resultado de la violencia. Con este estremecedor dato de UNICEF comenzaba el pasado mes de julio la Alianza Global para poner Fin a la Violencia contra los Niños, una alianza intersectorial que reúne a gobiernos, fundaciones, Naciones Unidas, sociedad civil, sector privado, académico y a los propios niños. Aldeas Infantiles SOS es miembro activo de la Alianza, que busca promover la voluntad política, favorecer la colaboración entre las partes y acelerar la puesta en marcha de estrategias que generen reducciones significativas, prolongadas y mesurables de la violencia.
 
“Se trata de trasladar el problema de la violencia contra la infancia fuera del ámbito privado y posicionarlo en el terreno de la responsabilidad colectiva; cuando protegemos a los niños de la violencia, evitamos tragedias individuales, apoyamos el desarrollo y el crecimiento, y fortalecemos nuestra sociedad”, señala Pedro Puig. Se trata, en definitiva, de construir voluntad política, promover soluciones y fortalecer la colaboración y la recopilación de datos. 
 
La nueva Alianza se enmarca en los Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados por los Estados Miembros de Naciones Unidas en 2015. Con ellos, los Gobiernos del mundo se comprometieron a garantizar que antes de 2030 todas las personas puedan vivir en sociedades pacíficas, justas e inclusivas, y fijaron ambiciosas metas para hacer realidad la visión de un mundo donde todos los niños crezcan libres de violencia y explotación.