Un año después del terremoto, 200.000 personas siguen necesitando protección en Ecuador

Aldeas Infantiles SOS está presente en el país desde hace más de cincuenta años. En el último año, ha atendido a más de 17.000 niños y familias víctimas del seísmo.

  •  La organización mantiene abierto un fondo de emergencia para ayudar a los damnificados: ES79 0049 0001 5321 1003 3332. 

Madrid, 12 de abril de 2017. El domingo 16 de abril se cumple un año desde que un terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter acabará con la vida de más de 600 personas, provocara más de 150.000 heridos y dejara a más de 80.000 personas sin hogar en el noroeste de Ecuador. Un año después, Aldeas Infantiles SOS alerta de que todavía hay más de 200.000 personas que siguen necesitando protección en el país.
 
Tras el seísmo, Aldeas Infantiles SOS puso en marcha de forma inmediata un programa de emergencia con el que ya ha atendido a más de 17.000 niños y familias de cuatro de las zonas más afectadas del país: Muisne, Chamanga, Pedernales y Portoviejo.
 
Este programa de emergencia ha proporcionado:
 
  • Protección y cuidado a 4.500 niños y a 2.500 familias a través de ocho refugios temporales
 
  • Asistencia médica a 3.000 personas y formación en salud preventiva y autocuidado.
 
  • Acceso a sus espacios tecnológicos a 7.000 familias, en los que han podido restablecer el contacto con familiares de otros puntos del país.
 
Asimismo, esta organización de atención directa a la infancia vulnerable trabaja en las zonas afectadas fortaleciendo a las familias en riesgo para prevenir la separación de padres e hijos, y ofrece un entorno seguro a los niños en el que puedan realizar actividades recreativas y de ocio con las que restablecer el sentido de normalidad en sus vidas. La organización también provee de alimentos, asistencia sanitaria y apoyo psicológico a las familias afectadas.
 
Niños expuestos a la violencia y la inseguridad
 
Sin embargo, doce meses después del terremoto, la población sigue necesitando ayuda urgente en el país. Actualmente, el 31% de la población que vive en las zonas dañadas padece una grave inseguridad alimentaria y hay riesgo de epidemias a causa de la contaminación del agua y el mal estado de las redes de saneamiento.
 
Las comunidades más afectadas ya se encontraban en situaciones socioeconómicas vulnerables antes del seísmo, a las que ahora se les ha sumado el saqueo y la inseguridad, especialmente contra aquellas personas que se han visto obligadas a dormir en la calle o en refugios temporales construidos a base de lonas de escasa estabilidad.
 
La falta de viviendas y de espacios seguros afecta especialmente a los niños que, además, se han visto forzados a interrumpir su rutina escolar. El presidente de Aldeas Infantiles SOS de España, Pedro Puig, ha manifestado que “la protección de los niños sigue siendo una necesidad urgente en Ecuador, en particular la de aquellos que están viviendo en zonas remotas y en refugios provisionales, expuestos a las inclemencias del tiempo y a la violencia”.
 
Para hacer frente a esta situación, la organización ha puesto en marcha la segunda fase de su programa de emergencia, centrado en:
 
  • La protección de la infancia frente a la violencia.
 
  • La atención psicosocial y emocional de las familias y los niños afectados.
 
  • El fortalecimiento de las capacidades de los agentes comunitarios y de las familias en materia de emergencia.
 
  • La vinculación de las familias con los recursos y servicios comunitarios.
 
Uno de los focos principales del programa será el de ofrecer apoyo y refuerzo pedagógico a los padres con el fin de prevenir la violencia intrafamiliar y entre iguales. También se sensibilizará a las familias sobre la importancia de construir una cultura de paz y se impartirán talleres de crianza positiva que promuevan el apego y la vinculación entre padres e hijos. El objetivo es acompañar y capacitar a las familias para que puedan cuidar adecuadamente de sus hijos y evitar así la pérdida del cuidado parental.
 
 

Más de 50 años en Ecuador

 
Aldeas Infantiles SOS está presente en Ecuador desde hace más de 50 años y cuenta en el país con seis aldeas ubicadas en Esmeraldas, Guayaquil, Quito, Ibarra, Ricaurte y Portoviejo, éstas dos últimas apoyadas económicamente por padrinos españoles. Su relación con las autoridades locales y otros actores sobre el terreno ha sido fundamental en su intervención tras el seísmo y en su actuación a largo plazo con los niños y las familias afectadas.  
 
Aldeas Infantiles SOS mantiene abierto un fondo de emergencia para ayuda a las víctimas del terremoto. Banco Santander: ES79 0049 0001 5321 1003 3332.


Sobre Aldeas Infantiles SOS


Aldeas Infantiles SOS es una organización internacional, privada, de ayuda a la infancia, sin ánimo de lucro, interconfesional e independiente de toda orientación política, fundada en 1949 en Imst (Austria) y con presencia en 134 países.
 
Su labor se centra en el desarrollo del niño hasta que llega a ser una persona autosuficiente y bien integrada en la sociedad. Trabaja para fortalecer a las familias vulnerables, de modo que puedan atender adecuadamente a sus hijos; protege a los niños que se han visto privados del cuidado parental, a los que brinda un entorno familiar protector en el que puedan crecer sintiéndose queridos y respetados, y acompaña a los jóvenes en su proceso de maduración e independencia.
 
Más información: www.aldeasinfantiles.es
 

Para más información:

Aldeas Infantiles SOS: 91 388 45 49
Mónica Revilla: Tel. 650 476 552 // mrevilla@aldeasinfantiles.es
Gracia Escudero: Tel. 649 811 777 // gescudero@aldeasinfantiles.es
Laura Prados: Tel. 609 900 342 // lprados@aldeasinfantiles.es