La organización realizó 122 intervenciones en 42 países afectados por conflictos, desastres naturales y desplazamientos forzosos durante el pasado año. Su trabajo humanitario se centra en la protección de la infancia, la reunificación familiar y el apoyo psicosocial, además de cubrir las necesidades básicas y fortalecer la resiliencia de las familias y comunidades frente a futuras crisis.




