La evaluación final del proyecto “Fortaleciendo la capacidad de resiliencia y apoyo psicosocial de niñas, niños, adolescentes, familias y comunidades ante la migración irregular en Estelí, municipio del corredor seco de Nicaragua” destaca el impacto positivo de esta intervención en el fortalecimiento de capacidades de protección, prevención y apoyo psicosocial en un territorio marcado por distintas dinámicas de movilidad humana. El proyecto fue ejecutado el año pasado, con financiación mayoritaria de la Comunidad de Madrid, y desarrollado por Aldeas Infantiles SOS de España, en alianza con Aldeas Infantiles SOS de Nicaragua.

Los hallazgos señalan que la intervención fue altamente pertinente para responder a los riesgos a los que conlleva la migración irregular, particularmente las afectaciones emocionales que impactan a niñas, niños y adolescentes, durante el proyecto se alcanzó a 4.180 participantes directos, además, se logró superar varias de las metas establecidas, especialmente en los componentes de atención psicosocial, entrega de kits de apoyo y fortalecimiento de capacidades institucionales y comunitarias.

Uno de los principales logros fue el fortalecimiento de conocimientos de niñas, niños y adolescentes sobre protección, igualdad, derecho a vivir en familia y riesgos asociados a la migración, alcanzando a 838 niñas, niños y adolescentes mediante actividades psicosocioeducativas, logrando que el 98% fortaleciera sus conocimientos sobre migración, factores de riesgo, rutas de protección y derechos de la infancia. Además, 855 madres, padres, cuidadores, docentes y líderes comunitarios participaron en procesos formativos orientados a reforzar su rol en la protección de la infancia y adolescencia.

El componente de apoyo psicosocial fue otro de los aspectos de mayor relevancia durante la ejecución del proyecto, brindando atención psicosocial a 326 niñas, niños y adolescentes. Asimismo, 39 niñas, adolescentes y mujeres adultas recibieron atención especializada.

La intervención también respondió a necesidades de apoyo inmediatas mediante la entrega de kits de asistencia a 1.018 personas en situación de migración interna o en tránsito desde una mirada intercultural, más del doble de la meta inicialmente prevista. Los kits incluyeron apoyo en nutrición, higiene, dignidad menstrual, comunicación en urgencias, protección personal y material escolar, contribuyendo a reducir brechas materiales y riesgos asociados a la movilidad humana.

Otro resultado relevante fue el fortalecimiento de la articulación con actores locales e instituciones, capacitando a 186 miembros de equipos técnicos de instituciones como MIFAMILIA, MINSA, MINED y Policía Nacional, superando la meta prevista, estos espacios permitieron actualizar conocimientos sobre protocolos de actuación, rutas de atención, gobernanza migratoria y protección de niñas, niños y adolescentes en contextos de emergencia.

Es importante subrayar que el proyecto no se limitó a ofrecer asistencia inmediata, sino que también trabajó en la prevención, la resiliencia, el fortalecimiento familiar y la protección integral de niñas, niños y adolescentes. Este enfoque permitió abordar la migración irregular no solo como un fenómeno económico o social, sino también como una experiencia que puede afectar profundamente los vínculos familiares, la salud mental y el derecho de la infancia a crecer en entornos seguros y protectores.

Entre los principales aprendizajes, se destaca la importancia de combinar metodologías participativas, materiales adaptados, atención psicosocial especializada y trabajo articulado con escuelas, comunidades e instituciones. Al igual que los procesos vinculados a la resiliencia, la gestión emocional y la prevención de la separación familiar requieren continuidad, seguimiento y nuevas fases de intervención que permitan consolidar los avances alcanzados.

Estos resultados también evidencian la labor desarrollada por Aldeas Infantiles SOS de Nicaragua conjuntamente con el gobierno nacional en la implementación territorial del proyecto, así como el acompañamiento y seguimiento de Aldeas Infantiles SOS de España.

La financiación de la Comunidad de Madrid ha sido clave para hacer posible una intervención que ha reforzado capacidades locales, generado aprendizajes y contribuido a proteger a niñas, niños, adolescentes y familias en situación de movilidad humana.

Dar continuidad a este tipo de intervenciones es fundamental para seguir fortaleciendo entornos familiares, comunitarios e institucionales capaces de proteger a la infancia y adolescencia, prevenir la violencia y acompañar los efectos psicosociales que genera la movilidad humana.

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