Aldeas Infantiles SOS evacúa a doce niños y a siete educadores de su Aldea de Lipá

Emergencias

Aldeas Infantiles SOS de Filipinas ha evacuado esta mañana a doce niños y niñas y a siete educadores de la Aldea de Lipá, ubicada a unos 30 kilómetros del volcán Taal, que sigue arrojando cenizas y lava.

Los niños y los educadores han sido trasladados a la Aldea que la organización tiene en Manila, a 60 kilómetros de distancia, en la que permanecerán hasta que la situación en la ciudad de Lipá se estabilice. Aunque la caída de cenizas ha disminuido, los niños y los educadores han sido evacuados porque sus condiciones de salud podrían verse empeoradas si continúan expuestos a las cenizas volcánicas.

Según explica el director de la Aldea de Lipá, Johnald M. Lasin, la organización también ha puesto en marcha un protocolo de seguridad con los niños y el personal que permanecen en Lipá, ha distribuido mascarillas y ha protegido los hogares para evitar la entrada de humo tóxico.

“Los niños, las niñas y los jóvenes de nuestros programas han sido informados y estamos preparados para actuar en caso de una posible evacuación si la situación empeorase”, señala Lasin.

Las familias que reciben apoyo de Aldeas Infantiles SOS en la ciudad de Lipá permanecen fuera de la zona de peligro y no han sido evacuadas. “Todas las familias están seguras y hemos puesto a su disposición la información necesaria para que puedan acceder a los servicios públicos que el Gobierno ha puesto a su disposición”, agrega el director.

Los voluntarios de la organización también están participando junto al resto del personal en las operaciones de ayuda a los evacuados de las zonas afectadas.

Aldeas Infantiles SOS está presente en Filipinas desde hace 60 años, proporcionando un entorno familiar a aquellos niños que no pueden vivir con sus padres, fortaleciendo a las familias en situación de vulnerabilidad y acompañando a los jóvenes hasta su plena integración en la sociedad.   Según el Instituto de Vulcanología y Sismología de Filipinas, la actividad del volcán Taal ha disminuido ligeramente, aunque el nivel de alerta se mantiene en cuatro, lo que significa que podría ocurrir una erupción peligrosa en cualquier momento. Todas las comunidades ubicadas dentro de un radio de 17 kilómetros alrededor del volcán han recibido la orden de evacuar.

Desde el pasado domingo, la erupción del Taal ha forzado la evacuación de casi 17.000 personas.