- Según la organización de atención directa a la infancia vulnerable, 1.200 personas han muerto y 16.000 están desplazadas internamente, de las cuales un tercio son niños.
Madrid, 4 de octubre de 2018. Aldeas Infantiles SOS ha reunido a un equipo de profesionales para atender a niños y familias afectados por los terremotos y posterior tsunami que el pasado viernes golpearon Indonesia. Además de facilitar ayuda humanitaria, dentro del Programa de Respuesta de Emergencia se pondrán en marcha Espacios de Cuidado Infantil, que ofrecerán a los niños un entorno seguro para que puedan realizar actividades recreativas y de ocio y restablecer, así, el sentido de normalidad en sus vidas.
«Los principales objetivos de nuestro equipo en el terreno son brindar apoyo psicosocial a los niños y las familias, ayudar a los menores no acompañados a través de la reunificación familiar y atender las necesidades básicas de los niños y las familias”, explica Gregor Hadi Nitihardjo, director nacional de Aldeas Infantiles SOS de Indonesia. Estos espacios serán gestionados por personas de la comunidad con el apoyo de los profesionales de Aldeas.
Asimismo, la organización de atención directa a la infancia va a trabajar con las redes de apoyo con las que cuenta en el país asiático para favorecer lo antes posible el acceso de los niños afectados a la educación y a zonas de recreo y esparcimiento que les permitan seguir siendo niños.
El programa de Aldeas más cercano a la ciudad de Palu, zona cero del terremoto en la isla de Sulawesi, es la Aldea Infantil SOS de Flores, que se encuentra a unos 900 kilómetros. Llegar al área del desastre es muy complicado. “La necesidad de ayuda es enorme. Hay cientos de personas en el aeropuerto de Palu tratando de salir de allí. No hay comida y el viaje por carretera es casi imposible”, asegura el responsable de la organización en Indonesia.
Hasta ahora, la ayuda y el apoyo a la zona afectada han sido bastante limitados. “Sabemos que muchas personas no pueden regresar a sus hogares, incluso si sus casas siguen en pie, ya que las réplicas los están asustando”, explica Gregor Hadi.
La organización estima que 1.200 personas han muerto y que hay 16.000 desplazados internos, de los cuales alrededor de un tercio son niños.





