La vuelta al cole no es igual para todos.
Ayúdanos a reducir la desigualdad educativa para que sus oportunidades no dependan de sus circunstancias.

Que todos puedan volver al cole con la misma ilusión.
Los recursos de una familia no deberían decidir las oportunidades de un niño o una niña.
Estrenar curso significa reencontrarse con los compañeros, descubrir nuevas asignaturas, recuperar rutinas y empezar a imaginar todo lo que puede venir después. Pero para muchas familias, septiembre también supone afrontar un gasto difícil de asumir. Libros, mochila, ropa, material escolar o herramientas digitales pueden superar los 500 euros por alumno. Y cuando el presupuesto no alcanza, empezar el curso en igualdad de condiciones se vuelve mucho más complicado. Ayúdanos a garantizar una vuelta al cole con dignidad.
1 de cada 3 niños y niñas no empieza desde el mismo lugar.
En España, cerca de 2,7 millones de niños, niñas y adolescentes se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social. Son el 33,8 % de la infancia y la adolescencia de nuestro país. Tras esta cifra hay familias que se esfuerzan cada día y niños y niñas con las mismas capacidades, inquietudes y ganas de aprender que cualquier otro. Lo que no siempre tienen son las mismas oportunidades. Esto puede afectar a la participación en clase, a la confianza, a la relación con los compañeros y a la forma en la que cada niño o niña percibe sus propias posibilidades.
¿Qué hace Aldeas Infantiles?
A través de nuestros Programas de Prevención y Fortalecimiento Familiar trabajamos coordinadamente con las familias, los centros educativos y los Servicios Sociales. Nuestro acompañamiento se adapta a las necesidades de cada niño, niña y familia, centrándose en el apoyo educativo, la reducción de la brecha digital y el bienestar emocional.
Principales retos que enfrentan familias vulnerables con la vuelta al cole.
Para muchas familias la vuelta al cole implica afrontar gastos difíciles de asumir, conciliar horarios, acceder a recursos digitales y acompañar las necesidades educativas y emocionales de sus hijos e hijas. Estos son algunos de los principales retos que pueden condicionar que todos los niños y niñas comiencen el curso en igualdad de oportunidades.
Carga económica excesiva
El kit escolar completo puede superar los 500 € por hijo.
Esto equivale al 10–30 % del salario mensual de muchos hogares vulnerables. Además el gasto escolar anual asciende a 2.500–3.000 € por alumno, lo que es inasumible para muchas familias.
Acceso a recursos educativos.
La brecha digital limita el aprendizaje.
Aprender sin igualdad de condiciones: falta de dispositivos o conexión a internet, materiales escolares deteriorados o desactualizados y ayudas que no siempre llegan a tiempo ni a todas las familias.
Bienestar emocional
Las dificultades afectan a la Salud Mental de los niños.
Las dificultades económicas pueden generar exclusión, estrés familiar y una pérdida de autoestima que afecta al bienestar emocional, las relaciones sociales y la motivación escolar de niños y niñas.
La falta de acceso a una alimentación adecuada, las dificultades para conciliar, la ausencia de apoyos educativos especializados y la complejidad para solicitar becas y ayudas también condicionan el bienestar y el aprendizaje. Para muchas familias, la precariedad laboral, la burocracia o el desconocimiento de los recursos disponibles hacen todavía más difícil acompañar a sus hijos e hijas durante el curso.
La vuelta al cole no es igual para todos.
Ayúdanos a reducir la desigualdad educativa para que sus oportunidades no dependan de sus circunstancias.





