La plataforma se apoya en el conocimiento de las sociedades científicas, la experiencia de las organizaciones sociales, la capacidad de sensibilización de los medios de comunicación y las iniciativas de la sociedad civil.
Las entidades que formamos parte de esta alianza compartimos una misma preocupación por el bienestar físico y mental de la infancia y de la adolescencia, y defendemos que son necesarios cambios en los hábitos familiares y sociales, así como en las políticas públicas, para reducir los efectos nocivos de un uso excesivo de pantallas y redes.
En Aldeas llevamos años abordando en todos nuestros programas el impacto que la tecnología tiene en el bienestar de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, siendo invitados a formar parte de Control Z por nuestra trayectoria en este ámbito y por el enfoque preventivo y educativo que aplicamos en nuestra labor diaria, muy alineada con sus objetivos.
Si bien se trata de un trabajo que realizamos de forma transversal, también hemos desarrollado iniciativas específicas, entre las que destacan nuestros Programas de Educación en Valores, presentes en más de 2.300 centros educativos de todo el país, con los que hemos iniciado un ciclo de tres años centrado en los desafíos del entorno digital, y en donde el pasado curso, además de poner el foco en los valores del respeto y la responsabilidad, incluimos acciones como el reto Una Semana Sin Pantallas, que invitaba a alumnado y familias a desconectarse temporalmente para redescubrir formas alternativas de convivencia y disfrute.
Esta preocupación también está presente en Tenemos mucho que decir, nuestra plataforma digital participativa donde adolescentes y jóvenes comparten su mirada sobre los temas que les afectan. En episodios como Desconectando o Pantallas silenciosas reflexionan sobre la adicción a las pantallas y en cómo esta influye en el día a día, poniendo voz a una preocupación cada vez más presente entre la juventud.
Con esta adhesión, nos sumamos a una alianza multisectorial que trabaja de forma coordinada para proteger la salud y el desarrollo de la infancia y la adolescencia en un entorno cada vez más digitalizado.




