Desde el inicio de la contienda hemos proporcionado atención directa a 425.733 personas, de las que más de 255.000 son niños, niñas y adolescentes, y continuaremos con nuestra labor de ayuda a la infancia, y sus familias, través de nuestro Programa de Respuesta a Emergencias.
Durante estos tres años de bombas, miedo y pérdida para la infancia en Ucrania, 673 niños y niñas han muerto, 1.865 han resultado heridos y más de un millón siguen desplazados dentro del país. Además, para muchos más, la guerra ha significado un enorme paréntesis en su educación: más de cinco millones han visto interrumpidas sus clases y cómo los centros escolares donde acudían han sido dañados o destruidos.
Para poder dar respuesta a la tragedia humanitaria que se desencadenó, y que a día de hoy continúa, desde Aldeas, hemos ampliado a nuestra presencia tanto en el terreno como en los países receptores de refugiados. Actualmente estamos en siete regiones del país -Kiev, Poltava, Mykolaiv, Chernivtsi, Ivano-Frankivsk, Lviv y Zakarpattia- desde las que brindamos ayuda humanitaria, apoyo psicológico y social y programas de asistencia en efectivo a familias desplazadas o de acogida con el objetivo de que puedan cubrir sus necesidades básicas.
El impacto psicológico de la guerra en la infancia es alarmante. La exposición constante a los bombardeos, la pérdida de seres queridos y la incertidumbre han provocado un aumento sin precedentes en los niveles de ansiedad y de estrés infantil. Por eso, también hemos ampliado nuestro Programa de Apoyo Psicosocial y de Salud Mental con equipos móviles desplegados en diversas regiones de Ucrania, a través de los cuales cientos de niños, niñas y familias han recibido acompañamiento psicológico, tanto en entornos educativos como en sesiones individuales, desarrollando, además, campamentos especializados para fortalecer su resiliencia y ayudarles a superar el trauma del conflicto.
Por otra parte, en nuestros Espacios Amigables los niños y niñas encuentran seguridad, apoyo emocional y oportunidades de aprendizaje recibiendo materiales educativos y clases de refuerzo y apoyo logopédico, con el objetivo de paliar el impacto de la guerra en su educación y asegurar puedan continuar con su formación a pesar de las dificultades.
Apoyo a niños y niñas heridos de guerra
El conflicto ha dejado a miles de niños, niñas y adolescentes con graves secuelas físicas. Para atender esta emergencia contamos con un Programa de Rehabilitación que les facilita el acceso a servicios médicos especializados, terapias neurológicas y ortopédicas, apoyo psicológico y terapia del habla. Además, garantizamos que puedan continuar con su educación mediante sesiones online adaptadas a sus necesidades.
Sin memoria de la paz
La infancia es el momento en el que exploramos el mundo, aprendemos a confiar en las personas y construimos los cimientos para convertirnos en adultos fuertes. Muchos niños y niñas ucranianos no están teniendo esta oportunidad porque nunca han conocido la paz. Nacieron durante la guerra, han crecido con ella, y su infancia les está siendo arrebatada. Otros muchos no recuerdan una realidad distinta, solo bombardeos, terror y pérdida
El tercer año de la guerra en Ucrania deja un panorama desolador para millones de niños y niñas. La falta de seguridad, el colapso educativo, el desplazamiento masivo y el impacto en la salud mental amenazan su presente y su futuro. Por eso hacemos un llamamiento a la comunidad internacional a elevar sus esfuerzos para garantizar la protección, el acceso a servicios esenciales y el apoyo psicológico a los niños y niñas afectados por la guerra.




