Ecografías, vídeos de los primeros pasos, cumpleaños, vacaciones o logros escolares compartidos en redes sociales forman parte de una práctica que se ha normalizado y plantea importantes retos para la privacidad, la protección de datos y los derechos de la infancia. La sobreexposición digital puede transmitir a niños, niñas y adolescentes que su intimidad no




