Los programas de fortalecimiento familiar de Aldeas Infantiles SOS cumplen 25 años

España

Por la escuela han pasado, desde 1994, 629 niños de distintos contextos socioeconómicos, favoreciendo así su integración.

Una educación de calidad durante los primeros años de vida mejora el desarrollo de las habilidades cognitivas, emocionales y sociales del niño; sin embargo, apenas cuatro de cada diez niños acceden a la Educación Infantil en nuestro país.

Niña en un Centro de Dia

El primer Programa de Prevención y Fortalecimiento Familiar de Aldeas Infantiles SOS en España se puso en marcha en Cuenca hace 25 años. Se trata del Centro de Educación Infantil, un recurso que desde entonces ha ofrecido atención educativa y asistencial a 629 niños y niñas, y apoyo a sus familias para favorecer la crianza positiva y contribuir a su integración social.

En el 25 aniversario de la inauguración del Centro de Educación Infantil de Cuenca, la organización de atención directa a la infancia recuerda que en la etapa de 0 a 3 años se asientan las bases para el posterior desarrollo del niño y que una educación de calidad durante los primeros años de vida mejora el desarrollo de sus habilidades cognitivas, emocionales y sociales. “Para los niños en situación de vulnerabilidad, además, compensa las carencias que puedan tener en casa, aportándoles los estímulos necesarios para su correcto desarrollo”, explica el presidente de Aldeas Infantiles SOS, Pedro Puig.

Sin embargo, en nuestro país, las plazas públicas en este tramo educativo son insuficientes y no siempre gratuitas, lo que a menudo deja fuera a las familias más desfavorecidas. Apenas cuatro de cada diez niños acceden a la Educación Infantil en España.

En Cuenca, Aldeas Infantiles SOS comenzó a romper moldes hace 25 años. Aunque al Centro de Educación Infantil acuden familias en situación totalmente normalizada que necesitan conciliar la vida laboral y familiar, el grueso son aquellas derivadas por los Servicios Sociales que están atravesando una situación de vulnerabilidad. “Esta diversidad enriquece y favorece la integración”, sostiene Pedro Puig.

Un equipo de profesionales del ámbito de la educación social es el responsable del proyecto educativo, basado en la teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner, con el fin de que todos los niños desarrollen al máximo sus diferentes potencialidades, la Disciplina Positiva y la estimulación multisensorial. Todo ello permite ofrecer una atención socioeducativa integral y personalizada en un entorno afectuoso e integrador, con una metodología de trabajo que gira en torno al juego. Además, la colaboración con las familias y su participación en el día a día de la escuela es una de sus señas de identidad y compensa las desigualdades.

Actualmente, Aldeas Infantiles SOS cuenta en nuestro país con cinco Centros de Educación Infantil ubicados en Cuenca, Granada, San Lorenzo de El Escorial (Madrid), Santa Cruz de Tenerife y Zaragoza. Desde ellos, la organización acompaña cada año a más de 260 niños y a sus familias.

La importancia de la prevención

La apertura del Centro de Educación Infantil de Cuenca supuso la ampliación del trabajo de Aldeas Infantiles SOS: se dio el paso de los programas de protección (en los que la organización ofrece un hogar a aquellos niños que no pueden crecer con sus padres) a los de prevención, en los que se empezó a trabajar para fortalecer a las familias y prevenir así la posible separación entre padres e hijos.

“Redoblar nuestros esfuerzos en programas que fortalezcan a las familias redundaría en un descenso del número de niños y niñas bajo la tutela de las Administraciones Públicas, supondría una reducción del gasto público y, lo más importante de todo, evitaría la separación de los niños de su entorno familiar y el trauma asociado a la misma”, asegura Pedro Puig.

Asegurar que, de aquí a 2030, todas las niñas y todos los niños tengan acceso a la educación en la primera infancia es una de las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible numero 4: garantizar una educación de calidad para todos.