Aldeas Infantiles SOS prevé doblar el número de familias en situación de riesgo atendidas

España
  • La crisis provocada por el covid-19 ha hecho que el número de familias que se acercan a la organización de atención directa a la infancia buscando ayuda se haya incrementado progresivamente en los últimos dos meses.
  • “Prevemos un empeoramiento de este escenario y que muchos más niños, niñas y familias necesiten nuestra ayuda tras el confinamiento”, asegura el presidente de la organización, Pedro Puig.
  • Al menos un millón de hogares con niños y niñas se encuentra en situación de vulnerabilidad en nuestro país.
  • Para sensibilizar sobre esta realidad, Aldeas ha contado con la colaboración desinteresada de Ricardo y Chino Darín.

Madrid, 13 de mayo de 2020. Con motivo del Día Internacional de la Familia, Aldeas Infantiles SOS alerta de que el número de familias con niños y niñas que tienen dificultades para satisfacer sus necesidades básicas no deja de crecer como consecuencia de la crisis sanitaria, social y económica que vivimos. En las últimas semanas, la organización ha visto incrementarse las solicitudes de ayuda y prevé que, en los próximos meses, el número de niños, niñas y jóvenes atendidos alcance los 10.000, el doble de los que atendía cuando se desató la pandemia.

La crisis sanitaria provocada por el brote de covid-19 y las medidas de confinamiento adoptadas para evitar su propagación han puesto en jaque a aproximadamente un millón de familias en nuestro país, especialmente a aquellas con niños que ya se encontraban en una situación de vulnerabilidad. “Son familias que de la noche a la mañana han visto reducidos sus ingresos, no pueden ofrecer a sus hijos la alimentación equilibrada que necesitan o carecen de las herramientas necesarias para proporcionarles la atención educativa a la que tienen derecho”, explica el presidente de Aldeas Infantiles SOS, Pedro Puig. Estas circunstancias incrementan el clima de tensión emocional y de estrés que ya se vivía en estos hogares y que acaba por revertir en el bienestar de sus hijos e hijas.

Aldeas Infantiles SOS ha visto cómo cada vez más y más familias se acercan a solicitar ayuda para hacer frente a necesidades que hasta ahora tenían cubiertas y prevé, en los próximos meses, llegar a atender a 10.000 niños, niñas y jóvenes, lo que supone el doble de los que atendía cuando comenzó la pandemia a través de sus programas de fortalecimiento familiar y de apoyo a los jóvenes. “Las familias se sienten solas, desorientadas; algunas ya habían formado parte de nuestros programas, otras se acercan a nosotros por primera vez. Estamos convencidos de que este escenario empeorará y de que muchos más niños y familias necesitarán nuestra ayuda pasado el periodo de confinamiento”, asegura Pedro Puig.

Con motivo de la crisis, la organización ha puesto en marcha un paquete de medidas urgentes para garantizar el bienestar físico y emocional de los niños y las niñas, centradas en la cobertura de sus necesidades básicas, el refuerzo educativo y el apoyo psicosocial y emocional. Mantiene, asimismo, un contacto telefónico o por videollamada constante con los niños y las familias para garantizar su bienestar en el hogar; ha reforzado su Política de Protección Infantil habilitando canales para que los niños puedan compartir sus miedos y preocupaciones; y mantiene activas las intervenciones psicológicas o terapéuticas más urgentes, de manera remota o presencial.

Dos millones y medio de niños en riesgo

Ya antes de esta crisis que vivimos, 2,46 millones de niños y niñas vivían en situación de pobreza y exclusión social en España (AROPE). Aldeas Infantiles SOS muestra una gran preocupación por estos niños y sus familias, y advierte de que esta crisis devolverá a muchas de ellas a la época de 2008. “Si no hacemos nada por evitarlo, se incrementará el número de niños en riesgo de perder el cuidado de sus padres, porque muchas familias ya de por sí frágiles se convertirán en extremadamente vulnerables al estar expuestas a una situación continuada de falta de recursos y de dificultades psicosociales; y esto, a su vez, derivará en una mayor desestructuración personal y familiar, en la que los niños y las niñas serán las primeras víctimas”, lamenta el presidente de Aldeas Infantiles SOS.

La organización pide al Gobierno que materialice los compromisos asumidos en la Resolución sobre los Derechos de la Infancia aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas en noviembre de 2019. Se trata de una Resolución histórica en la que, por primera vez, se reconoce la especial vulnerabilidad de los niños y niñas que han perdido el cuidado parental o están en riesgo de perderlo, y se establecen las medidas necesarias para garantizar su protección. Los Estados admiten en la Resolución que la falta de apoyo adecuado para familias en situación vulnerable no solo pone en riesgo el presente y el futuro de estos niños y niñas, sino que además puede conducir a la separación innecesaria de estos menores de sus entornos familiares.

Aldeas Infantiles SOS reclama las siguientes medidas para mejorar la situación de las familias vulnerables:

  1. El cumplimiento de la Ley de Protección Jurídica del Menor de 2015, que prioriza la prevención y el fortalecimiento familiar. Para ello es muy importante la dotación de recursos financieros para ampliar la cobertura de este tipo de servicios a las familias.
  2. Un Plan Estratégico de lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social poniendo el foco en los niños y niñas en riesgo de perder el cuidado de sus padres.
  3. Incremento progresivo de la prestación por hijo a cargo, duplicando la cuantía en el primer año y alcanzando los 100 euros al mes al final de esta legislatura.
  4. Garantizar que las ayudas excepcionales de alimentación adoptadas por el Gobierno llegan a todos los niños y niñas que las necesiten, otorgándolas por renta familiar y no por ser beneficiario de beca. Modificar, para ello, el Real Decreto-Ley, de 12 de marzo, por el que se adoptan medidas urgentes para responder al impacto económico del COVID-19.
  5. Asegurar el acceso a internet y a los recursos tecnológicos necesarios de todos los alumnos y alumnas que no lo tienen, puesto que en estos momentos esa es la forma de garantizar su derecho a la educación. Y desarrollar un plan de seguimiento y refuerzo del alumnado de familias vulnerables para prevenir el abandono escolar temprano.
  6. Cumplir con la Agenda 2030, poniendo el foco en el ODS 1 de reducción de la pobreza y el ODS 4 de educación de calidad, favoreciendo a familias en situaciones de extrema vulnerabilidad y a niños y niñas en riesgo.