Cómo prevenir el grooming para familias y educadores
- Los delitos sexuales digitales contra menores han aumentado un 13% en solo dos años, pasando de 954 a 1.078 casos, según el Ministerio del Interior.
- Más de 3.000 menores pidieron ayuda al 017 de INCIBE en 2025 por ciberacoso y extorsión sexual.
- Las niñas representan el 68,8% de las víctimas de delitos sexuales digitales, según el Ministerio del Interior.
- El 68% de los niños entre 10 y 12 años ya tiene perfil en alguna red social, pese a los límites legales de edad, según elDiario.es.
- El servicio 017 del INCIBE recibió 138.003 consultas en 2025, un 40% más que en 2024.
Prevenir el grooming es posible, pero requiere que familias, centros educativos y los propios adolescentes trabajen juntos. No basta con instalar un filtro o prohibir el móvil: la prevención eficaz combina comunicación, educación y acompañamiento. En esta guía te explicamos cómo prevenir el grooming con estrategias concretas adaptadas a cada rol, para que puedas actuar antes de que ocurra.
Si quieres conocer en detalle qué es el grooming, cómo actúa el acosador y cuáles son las consecuencias para el menor, te recomendamos consultar nuestra guía completa sobre qué es el grooming.
Qué es el grooming y por qué la prevención es urgente
El grooming es un proceso mediante el cual un adulto contacta con un menor a través de internet con el objetivo de ganarse su confianza para involucrarlo en actividades de carácter sexual. Según el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), el agresor utiliza técnicas de manipulación emocional para establecer una relación de confianza con el niño o adolescente, pasando después al control emocional y, finalmente, al chantaje con fines sexuales.
Lo que hace que el grooming sea especialmente peligroso es que no es un hecho aislado ni repentino: es un proceso que puede durar semanas o meses, durante los cuales el menor no percibe que está siendo manipulado. Cuando lo descubre, a menudo se siente atrapado por la vergüenza o el miedo.
Según datos publicados por Infobae (2026), dos de cada tres agresores pertenecen al entorno de la víctima (el 41,7% era un conocido y el 25% un familiar). Solo el 33,3% de los agresores era un desconocido. Este dato desmonta la creencia de que el peligro viene siempre de fuera y refuerza la necesidad de una prevención basada en la educación, no solo en la restricción.
En España, el grooming está tipificado como delito en el artículo 183 ter del Código Penal, con penas de prisión de 1 a 3 años. No es necesario que exista contacto físico: el mero intento de captación ya constituye delito.
Factores de riesgo que debemos conocer para prevenir el grooming
Prevenir el grooming empieza por entender qué hace que un menor sea más vulnerable. No existe un perfil único de víctima, pero hay factores que aumentan la exposición al riesgo.
Acceso temprano y sin supervisión a internet
El 68% de los niños entre 10 y 12 años ya tiene perfil en alguna red social, según elDiario.es, pese a que la mayoría de plataformas establece los 13 o 14 años como edad mínima. Cuanto antes accede un menor a entornos digitales sin acompañamiento, mayor es su exposición a contactos no deseados.
Necesidad de aceptación y baja autoestima
Los menores que buscan validación emocional en internet son más susceptibles a la manipulación del groomer, que comienza ofreciendo atención, halagos y comprensión. El agresor detecta esa vulnerabilidad y la aprovecha para construir una relación de dependencia.
Falta de comunicación familiar sobre el mundo digital
Cuando no existe un espacio de diálogo abierto sobre lo que los menores viven en internet, es más difícil que pidan ayuda si algo les incomoda. Según datos de INCIBE, la confianza familiar es el factor protector más eficaz frente al grooming.
Desconocimiento de los riesgos online
Muchos menores no saben identificar las señales de un acercamiento manipulador. Si nadie les ha explicado qué es el grooming, cómo actúa un acosador o qué hacer ante una situación incómoda, carecen de herramientas para protegerse.
Aislamiento social o familiar
Los menores que se sienten solos, que atraviesan dificultades familiares o que no tienen una red de apoyo sólida encuentran en internet un espacio de conexión emocional que puede ser explotado por un agresor.
Señales de alerta para detectar el grooming a tiempo
La detección temprana puede evitar consecuencias devastadoras. El problema es que muchas de estas señales se confunden con comportamientos propios de la adolescencia. La clave está en observar cambios repentinos y prestar atención cuando varias señales coinciden en el tiempo.
Cambios en el uso de la tecnología:
- Pasa mucho más tiempo conectado de lo habitual, especialmente a horas tardías
- Oculta la pantalla cada vez que alguien se acerca
- Borra compulsivamente el historial de conversaciones o crea perfiles que la familia desconoce
- Muestra ansiedad visible al recibir notificaciones: tensión, prisa por leer en privado
Cambios emocionales y de comportamiento:
- Irritabilidad sin motivo aparente, episodios de tristeza o aislamiento progresivo
- Secretismo repentino sobre su vida online, siendo antes comunicativo
- Signos de ansiedad o baja autoestima que no se corresponden con ninguna situación conocida
- Reacciones desproporcionadas cuando se le limita el acceso a internet
Señales graves que exigen actuar de inmediato:
- Recibe regalos, dinero o recargas de móvil cuyo origen no puede explicar
- Tiene en su dispositivo imágenes o vídeos de contenido sexual
- Manifiesta intención de quedar con alguien que ha conocido por internet
- Muestra conocimientos sexuales que no corresponden con su edad
- Expresa sentimientos de culpa, vergüenza o miedo sin causa visible
Si reconoces varias de estas señales, no las minimices. Habla con el menor de forma calmada y sin juzgar. Hazle saber que no es culpa suya y que buscar ayuda es lo correcto.
¿Cómo prevenir el grooming desde casa?
La familia es el primer escudo protector. Prevenir el grooming no significa prohibir la tecnología, sino enseñar a usarla con criterio y acompañar a los menores en su vida digital.
1. Habla abiertamente sobre los riesgos de internet
No se trata de asustar, sino de informar. Explica a tus hijos que en internet no todo el mundo es quien dice ser. Adapta el mensaje a su edad: con los más pequeños puedes usar analogías sencillas (“no abras la puerta a desconocidos, tampoco en internet”), y con los adolescentes puedes tener conversaciones directas sobre grooming, sexting y privacidad.
2. Crea un entorno de confianza donde puedan contarte cualquier cosa
La supervisión más eficaz no es la que controla, sino la que genera confianza. Si tu hijo se siente seguro para contarte que alguien le ha hecho sentir incómodo online, podrás actuar a tiempo. Frases como “si alguien te hace sentir raro en internet, puedes contármelo sin miedo” son más efectivas que revisar su móvil a escondidas.
3. Establece normas claras de uso de la tecnología
Define horarios de conexión, espacios comunes para navegar y reglas básicas: no compartir datos personales, no enviar fotografías íntimas, no aceptar solicitudes de desconocidos. Según INCIBE, cubrir la cámara web cuando no se utiliza es una medida preventiva sencilla y eficaz.
4. Conoce las plataformas que usan tus hijos
No puedes proteger a tus hijos de lo que no conoces. Familiarízate con las redes sociales, videojuegos y aplicaciones que utilizan. Revisa juntos las configuraciones de privacidad y asegúrate de que sus perfiles no son públicos. Herramientas como Google Family Link (Android) o Tiempo de Uso (iOS) permiten aprobar o bloquear aplicaciones antes de que se instalen.
5. Enséñale a identificar situaciones de riesgo
Un menor informado es un menor más protegido. Enséñale a reconocer las señales de alerta: un desconocido que pide hablar en privado, que solicita fotos, que insiste en guardar secretos o que ofrece regalos sin motivo. Practicar con ejemplos concretos les ayuda a reaccionar si se encuentran ante una situación real.
6. Supervisa de forma progresiva según la edad
Con los más pequeños, utiliza herramientas de control parental y revisa periódicamente su actividad online. A medida que crecen, la supervisión debe evolucionar hacia un modelo de acompañamiento basado en el diálogo y la confianza mutua, no en la vigilancia.
¿Cómo prevenir el grooming en el centro educativo?
Los centros educativos son un espacio clave para la prevención del grooming. Sin embargo, la formación en riesgos digitales sigue siendo insuficiente: durante el curso 2023-2024, la Policía Nacional realizó 31.408 actuaciones formativas en centros escolares, pero con una duración media de apenas 45-50 minutos por sesión. La prevención eficaz requiere un compromiso continuado, no una charla puntual.
1. Incluye la educación digital en el currículo
La alfabetización digital no debe limitarse a enseñar a usar herramientas tecnológicas. Debe incluir formación sobre privacidad, gestión de la identidad digital, riesgos online y relaciones saludables en el entorno digital. Un alumno que sabe distinguir una relación sana de una manipuladora tiene una protección que ningún filtro puede sustituir.
2. Forma al profesorado en detección de riesgos online
Los docentes necesitan formación específica para identificar señales de grooming en sus alumnos y saber cómo actuar. La figura del coordinador de bienestar, obligatoria desde la LOPIVI (Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia), es un recurso fundamental que debe estar capacitado para gestionar estos casos.
3. Trabaja la educación afectivo-sexual adaptada a cada edad
Los menores que reciben educación sobre relaciones saludables, consentimiento y límites están mejor preparados para identificar situaciones abusivas. Esta formación debe adaptarse a cada etapa educativa y no limitarse a una sesión aislada.
4. Crea canales de comunicación seguros para el alumnado
Los alumnos deben saber a quién acudir si se sienten acosados online. Establece canales de denuncia confidenciales (buzones anónimos, tutorías individuales, líneas de atención) y asegúrate de que todo el alumnado los conoce.
5. Organiza talleres con familias
La prevención más eficaz conecta escuela y hogar. Organiza sesiones informativas sobre grooming y otros riesgos digitales para que las familias dispongan de las herramientas necesarias para proteger a sus hijos también fuera del aula.
6. Utiliza programas educativos especializados
Existen recursos gratuitos diseñados específicamente para trabajar estos temas en el aula. Los programas de educación en valores, como los que ofrece Aldeas Infantiles SOS, ayudan a construir habilidades sociales y emocionales que protegen frente al grooming y otras formas de violencia. INCIBE también ofrece materiales didácticos gratuitos clasificados por edades.
¿Qué puedes hacer tú como adolescente para prevenir el grooming?
Si eres adolescente, esta parte es para ti. Prevenir el grooming empieza por saber cómo funciona y qué puedes hacer para protegerte.
- Desconfía de quien te pida secretos. Ninguna relación sana empieza con “no se lo cuentes a nadie”. Si alguien que has conocido online te pide guardar vuestra conversación en secreto, eso ya es una señal de alarma.
- No compartas fotos ni vídeos íntimos. Da igual cuánta confianza sientas: una vez que envías una imagen, pierdes el control sobre ella. Esa foto puede usarse para chantajearte, y recuperarla es casi imposible.
- Comprueba que la persona es quien dice ser. Perfiles sin apenas fotos, cuentas recién creadas o alguien que evita las videollamadas pueden ser señales de un perfil falso. Si no puedes verificar quién es, no sigas hablando.
- No quedes a solas con alguien que solo conoces por internet. Si decides conocer a alguien en persona, hazlo siempre en un lugar público y acompañado de un adulto de confianza. Cuéntaselo a tu familia.
- Configura tus redes sociales en modo privado. Revisa quién puede ver tus publicaciones, enviarte mensajes o añadirte como contacto. Un perfil público es una puerta abierta para cualquier desconocido.
- Habla si algo te incomoda. Si alguien te hace sentir raro, te presiona o te pide cosas que no quieres hacer, cuéntaselo a un adulto de confianza. No es tu culpa y no estás exagerando.
- Pide ayuda sin miedo. Si ya has compartido algo y te están chantajeando, no estás solo. Llama al 017 (INCIBE), es gratuito, confidencial y están para ayudarte.
Recuerda: el responsable siempre es el adulto que manipula. Nunca tú. Pedir ayuda no es debilidad, es la decisión más valiente que puedes tomar.
Herramientas digitales que ayudan a prevenir el grooming
La tecnología también puede ser una aliada en la prevención. Estas herramientas no sustituyen la comunicación y la educación, pero añaden una capa adicional de protección.
Control parental por sistema operativo
- Google Family Link (Android): permite aprobar o bloquear aplicaciones antes de que se instalen, establecer límites de tiempo de pantalla y localizar el dispositivo.
- Tiempo de Uso de Apple (iOS): ofrece informes de uso, permite configurar tiempos de inactividad y restringir contenido y aplicaciones por edad.
Configuración de privacidad en redes sociales
- TikTok: la función “Sincronización Familiar” permite vincular la cuenta del menor, activar un PIN parental y restringir el chat para que solo pueda interactuar con contactos verificados.
- Instagram: el modo “Supervisión” permite a los padres ver con quién interactúa el menor, establecer límites de tiempo y recibir notificaciones.
- YouTube: las cuentas supervisadas filtran contenido por edad y desactivan funciones como los comentarios.
Recursos educativos online
- INCIBE – Internet Segura for Kids (IS4K): materiales didácticos gratuitos para familias y educadores, clasificados por edades.
- Educa – Aldeas Infantiles SOS: programas de educación en valores descargables para trabajar en el aula.
Recuerda: ninguna herramienta tecnológica es infalible. El control parental es un complemento, no un sustituto de la comunicación y la educación.
¿Qué hacer si se detecta un caso de grooming?
Si a pesar de las medidas preventivas detectas que un menor está siendo víctima de grooming, actuar con rapidez y calma es fundamental. Según Infobae, el 65% de las víctimas declara más de dos veces antes de llegar a juicio, lo que agrava la revictimización. Por eso, cada paso cuenta:
- Mantén la calma y apoya al menor. No le culpes ni le juzgues. Hazle saber que ha hecho bien en contarlo y que no es responsable de lo que está ocurriendo.
- No contactes al acosador. Cualquier interacción puede alertarle y hacer que borre las pruebas.
- Conserva todas las pruebas. Haz capturas de pantalla de las conversaciones, perfiles, imágenes y cualquier otra evidencia. No borres nada del dispositivo del menor.
- Denuncia ante las autoridades. El grooming es un delito. Puedes denunciar ante la Policía Nacional (091), la Guardia Civil (062) o el juzgado de guardia. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado cuentan con unidades especializadas en delitos telemáticos.
- Busca apoyo psicológico. El menor necesitará acompañamiento profesional para procesar la experiencia. Contacta con el orientador del centro educativo o con los servicios sociales de tu municipio.
- Contacta con líneas de ayuda especializadas para recibir orientación personalizada.
Recursos y líneas de ayuda contra el grooming
Si tú o alguien de tu entorno está sufriendo una situación de grooming, estos recursos pueden ayudarte:
- Línea de Ayuda en Ciberseguridad (INCIBE): 017 (gratuito, confidencial, de 8:00 a 23:00, los 365 días del año)
- Teléfono contra el acoso escolar (Ministerio de Educación): 900 018 018 (gratuito, confidencial, 24 horas)
- Policía Nacional – Delitos telemáticos: 091 o a través de su web de denuncias
- Guardia Civil – Grupo de Delitos Telemáticos: 062
- Internet Segura for Kids (IS4K): incibe.es/menores — recursos educativos gratuitos para familias y educadores
- Programas educativos de Aldeas Infantiles SOS: educa.aldeasinfantiles.es
El compromiso de Aldeas Infantiles SOS con la prevención del grooming
En Aldeas Infantiles SOS llevamos más de 27 años trabajando para que los menores crezcan en entornos seguros. Frente a amenazas como el grooming, creemos que la mejor protección es un menor que sabe identificar el peligro, que confía en su entorno y que tiene herramientas para pedir ayuda. Por eso, la educación en valores es el eje de nuestra prevención:
- “Abraza tus valores” (Educación Infantil y Primaria): trabaja la empatía, el respeto, la autoestima y la capacidad de pedir ayuda. Un niño que aprende a decir “esto no me gusta” y sabe que será escuchado tiene una protección que ningún filtro parental puede sustituir.
- “Párate a pensar” (Educación Secundaria): fomenta la reflexión crítica sobre relaciones saludables, consentimiento y uso responsable de la tecnología.
Cada curso escolar, 350.000 alumnos participan en estos programas en toda España. Los materiales didácticos pueden descargarse gratuitamente en educa.aldeasinfantiles.es.
Además, a través de la iniciativa “Diputados por un Día”, niños de Educación Primaria debaten y votan en los Parlamentos Autonómicos sobre temas como la convivencia digital, la seguridad en internet y la prevención de la violencia.
Si quieres saber más sobre los riesgos digitales para la infancia, consulta nuestras guías sobre qué es el grooming, qué es el bullying y cómo prevenir el bullying.
Preguntas frecuentes sobre cómo prevenir el grooming
¿A qué edad debo empezar a hablar con mi hijo sobre el grooming?
La educación digital debe comenzar desde que el menor tiene acceso a dispositivos conectados. Con los más pequeños (6-8 años), basta con enseñar reglas básicas como no hablar con desconocidos en internet. A partir de los 10-11 años, cuando muchos ya usan redes sociales, conviene tener conversaciones más específicas sobre grooming, sexting y privacidad, adaptando el lenguaje a su nivel de comprensión.
¿Las herramientas de control parental son suficientes para prevenir el grooming?
No. Las herramientas de control parental como Google Family Link o Tiempo de Uso son un complemento útil, especialmente con los más pequeños, pero no sustituyen la comunicación ni la educación. Un menor que sabe identificar una situación de riesgo y que confía en su familia para contarlo está mucho más protegido que uno cuyo único escudo es un filtro tecnológico que puede evitar.
¿Cómo puedo hablar de grooming sin asustar a mi hijo?
La clave es normalizar la conversación, no dramatizarla. Usa un tono informativo y tranquilo. Puedes empezar preguntando sobre su vida digital: con quién habla, qué redes usa, si alguien le ha pedido algo que le haya incomodado. Explica los riesgos como algo que existe y se puede prevenir, igual que les enseñas a cruzar la calle. La información protege; el miedo paraliza.
¿Qué hago si mi hijo ya ha compartido imágenes íntimas con un desconocido?
Lo primero: no le culpes. El responsable es siempre el adulto que manipuló al menor. Conserva todas las pruebas (capturas de pantalla, conversaciones, perfiles), no borres nada del dispositivo y denuncia ante la Policía Nacional (091) o la Guardia Civil (062). Contacta con la línea 017 de INCIBE para recibir orientación sobre cómo eliminar el contenido difundido y solicita apoyo psicológico para el menor.
¿Puede un familiar o conocido ser un groomer?
Sí. Según un estudio de la Universidad Pontificia Comillas, el 35% de los agresores de grooming pertenece al entorno del menor. Datos más recientes de Infobae (2026) elevan esta cifra: el 41,7% era un conocido y el 25% un familiar. Por eso es fundamental educar a los menores para que identifiquen comportamientos inadecuados independientemente de quién provengan.
¿Qué diferencia hay entre grooming y ciberbullying?
El grooming implica que un adulto contacta con un menor con fines sexuales, utilizando manipulación y engaño. El ciberbullying es acoso entre iguales (generalmente menores) a través de medios digitales, con intención de humillar o intimidar, sin un componente sexual necesario. Ambos son graves y requieren actuación inmediata, pero la naturaleza y las consecuencias legales son diferentes. Si necesitas más información, consulta nuestra guía sobre qué es el bullying.
¿Es obligatorio que el colegio de mi hijo tenga medidas contra el grooming?
Desde la aprobación de la LOPIVI (2021), todos los centros educativos deben contar con un coordinador de bienestar y protección, responsable de la prevención de cualquier forma de violencia contra la infancia, incluida la violencia digital. Si el centro de tu hijo no dispone de esta figura o de un protocolo de actuación ante riesgos digitales, tienes derecho a reclamarlo.
Si quieres contribuir a que más menores crezcan seguros y protegidos, hazte socio/a de Aldeas Infantiles SOS y apoya nuestro trabajo en educación y protección de la infancia.
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