De la A a la Z: El diccionario ecológico para familias que quieren cambiar el mundo

Conoce los conceptos más importantes para cuidar el medio ambiente y ponlo en práctica con el semáforo de la sostenibilidad.

Vuelve el Día Mundial de la Educación Ambiental, un día para detenernos, mirar nuestro entorno y preguntarnos qué mundo estamos construyendo para la infancia. En Aldeas Infantiles SOS defendemos que los niños y niñas tienen derecho a crecer en un entorno seguro, saludable y lleno de oportunidades. Y ese derecho también está directamente ligado al cuidado del planeta.

Según Naciones Unidas estamos utilizando el equivalente a 1,6 Tierras para mantener nuestro actual modo de vida, y los ecosistemas no pueden seguir el ritmo de nuestras demandas. La educación ambiental empieza en casa, en la mesa del desayuno, en el trayecto al colegio o en lo que introducimos en la cesta de la compra.  

Todos podemos vivir de forma más sostenible y ayudar a construir un mundo mejor. Para lograrlo necesitamos comprender el impacto real de nuestras decisiones cotidianas y conocer los principios básicos de la ecología. Aprender estos conceptos desde la infancia permite a niños y jóvenes entender cómo funciona la naturaleza y por qué es importante cuidarla. 

Diccionario ecológico

A

Agua. El agua es vida, pero también es un recurso limitado. Podemos explicarlo a los más pequeños como si fuera una botella común para toda la familia: si uno la vacía sin pensar, los demás se quedan sin ella. Duchas más cortas, reutilizar agua o cerrar el grifo mientras nos cepillamos los dientes son gestos simples.

Ahorro energético. Conjunto de acciones para gastar menos energía: apagar luces, usar bombillas eficientes o aprovechar la luz del sol.

Alimentos de temporada. Frutas y verduras que crecen de forma natural en cada época del año. Son más sostenibles y suelen tener mejor sabor.

Basura. Residuos que generamos cada día. Lo ideal es reducirla, reutilizarla y reciclarla.

Biodiversidad. La biodiversidad es la enorme variedad de seres vivos del planeta. Cuando desaparecen especies, el equilibrio se rompe. Proteger la biodiversidad es cuidar ese concierto que sostiene la vida.

C 

Cambio climático. Transformación del clima causada en gran parte por actividades humanas, como la contaminación o la deforestación. Provoca fenómenos extremos como sequías o inundaciones.

Contaminación. Suciedad o sustancias dañinas que llegan al aire, al agua o al suelo y perjudican a los seres vivos.

Compost. Abono natural que se obtiene a partir de restos orgánicos como cáscaras de frutas o verduras. Sirve para nutrir plantas y reducir residuos.  

Consumo consciente. El consumo consciente significa pensar antes de comprar. Es como cuando eliges un juguete: no hace falta tener muchos, sino uno que te guste de verdad y dure mucho tiempo. Cada cosa que compramos usa materiales de la naturaleza, por eso preguntarnos “¿lo necesito de verdad?”, o “¿me servirá durante mucho tiempo?”, ayuda a cuidar el planeta.

D 

Desperdicio alimentario. Comida que se tira sin haber sido consumida. Evitarlo ayuda a ahorrar recursos y energía.

E 

Energías renovables. Son un tipo de energías derivadas de fuentes naturales inagotables. Un ejemplo de estas fuentes son, por ejemplo, la luz solar y el viento; estas fuentes se renuevan continuamente.

Huella ecológica. Es la marca que dejamos en el planeta con lo que hacemos cada día. Igual que cuando caminamos sobre arena mojada y quedan nuestras pisadas, nuestras acciones también dejan huellas en la naturaleza. Algunas se borran rápido, pero otras permanecen mucho tiempo. Si cuidamos cómo vivimos, nuestras huellas pueden ser más pequeñas para el planeta.

Kilometro 0. Consumir productos locales reduce transporte y emisiones. Es como ir andando a casa de un amigo en lugar de coger el coche para ir muy lejos. Eso supone menos gasto y más cercanía.

Movilidad sostenible. Caminar, ir en bicicleta o usar transporte público son formas más limpias de movernos. Naciones Unidas señala que medidas como el uso de transportes más limpios pueden reducir las emisiones entre un 40 % y un 70 % de aquí a 2050.

R

Reciclar. Proceso por el cual los residuos se transforman en nuevos productos.

Reutilizar. Dar una segunda vida a un objeto antes de tirarlo.

Reducir. Generar menos residuos y consumir solo lo necesario.

Sostenibilidad. Es usar lo que necesitamos sin gastar todo, para que mañana también haya. Es como compartir una merienda: si uno se la come toda, los demás se quedan sin nada. Pero si repartimos bien, alcanza para todos, hoy y en el futuro. Vivir de forma sostenible es cuidar los recursos para que niños y niñas de ahora y de mañana puedan disfrutar del planeta.

Z 

Zonas verdes. Son espacios de juego, descanso y salud. Defenderlas es defender el bienestar de la infancia.

Ponlo en práctica: semáforo de la sostenibilidad

Para la infancia la educación ambiental funciona mejor cuando es visual y práctica. Por eso te proponemos crear en casa el ‘semáforo de la sostenibilidad’, una herramienta sencilla que ayuda a los niños y niñas a identificar hábitos responsables y a tomar decisiones conscientes en su día a día. 

El primer paso es crearlo, ¿cómo lo hacemos? 

  • Necesitarás una cartulina roja, amarilla y verde, tijeras, pegamento, rotulador, cinta adhesiva o un imán para colocarlo en la nevera.
  • Después recorta tres círculos grandes, uno de cada color, y escribe en cada uno el mensaje correspondiente: Rojo = ¡Alto!,  amarillo = ¡Piensa! y verde = ¡Sigue! Pégalos en vertical simulando un semáforo real. Puedes decorarlo con dibujos, pegatinas o frases motivadoras para hacerlo más atractivo.

Una vez listo, colócalo donde quieras. La idea es que toda la familia lo consulte y lo utilice como recordatorio diario. El próximo paso es completar cada uno de los círculos con acciones:

  • En el verde colocamos los hábitos que ya son respetuosos con el medio ambiente y que ayudan a mantener los ecosistemas. Por ejemplo, separar correctamente los residuos (orgánico, papel, vidrio, envases), apagar luces y aparatos electrónicos cuando no se usan, usar botellas, bolsas y fiambreras reutilizables, caminar, ir en bici o usar transporte público siempre que sea posible.
  • En el amarillo acciones que no siempre realizamos de forma sostenible, pero que se pueden mejorar con pequeños ajustes. Por ejemplo, duchas más cortas o cerrar el grifo mientras nos enjabonamos, comprar solo lo necesario y evitar productos de un solo uso, elegir productos locales o de temporada cuando sea posible.
  • Y, por último, en rojo colocamos hábitos que tienen un alto impacto ambiental y que queremos transformar poco a poco. Por ejemplo, desperdiciar comida, usar el coche para trayectos muy cortos, comprar por impulso sin pensar en la necesidad real, usar muchos plásticos de un solo uso o dejar el grifo abierto innecesariamente.

En Aldeas Infantiles SOS trabajamos para que cuidar el planeta sea también una forma de proteger a la infancia. A través de nuestro Programa de Sostenibilidad y Naturaleza, acompañamos a niños, niñas, jóvenes y familias en el aprendizaje de valores como el respeto, la responsabilidad y el cuidado del entorno, integrando la educación ambiental en su vida diaria.