Una infancia cada día más cara: los productos esenciales suben de precio

Los alimentos para bebés, así como la ropa y calzado para niños se han encarecido durante los meses de abril y mayo.

Los nuevos datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC), golpean a la infancia: la alimentación para los bebés se incrementó un 15,2 % en lo que va de año, mientras que en el último mes, se disparó el precio de la ropa para los niños, con una subida del 13,7 %, y del calzado en un 7,1 %, de acuerdo a las cifras publicadas.

Por otra parte, alimentos fundamentales para una dieta equilibrada como son las verduras y las legumbres han aumentado su precio en un 14,6 %. Alimentos que proporcionan el aporte nutricional adecuado para la infancia, tal y como explicó la pediatra, Cristina Alfaro Iznaola a Aldeas Infantiles. Estos números no son solo cifras, sino que se traducen en un empeoramiento de las condiciones para los hogares españoles en riesgo de pobreza y exclusión social, siendo los menores los que sufren las consecuencias. 

Impacto y deterioro en la calidad de  vida de la infancia

La situación ya era  alarmante antes de la publicación de estas cifras: un 33% de los niños y adolescentes españoles está en riesgo de pobreza y exclusión social, según el último informe de la Plataforma Infancia; además, la cesta de la compra aumentó en un 15,2% en su precio en 2022 según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). 

Estas son algunas de las consecuencias del aumento de los precios en la calidad de vida de las niñas, niños y adolescentes: 

  • Deterioro en la alimentación y el aporte nutricional que requieren los menores para un desarrollo adecuado.  
  • Impacto en la salud mental y emocional. La alimentación no solo afecta a la parte física, sino que está íntimamente relacionado con la salud mental de los menores, algo de lo que alertó Cristina Alfaro: “está totalmente demostrado que contribuyen a una mayor predisposición a padecer problemas de ansiedad y depresión, así como problemas para gestionar sus emociones”
  • Mayor riesgo de obesidad infantil. En los hogares con rentas bajas y vulnerabilidad socioeconómica se ven obligados en muchas ocasiones a tener que recurrir a alimentos más baratos y menos saludables, provocando que  las tasas de obesidad infantil se dupliquen. 
  • El 4,9 % no puede permitirse comer carne o pescado al menos cada dos días. Y estos dos alimentos han experimentado una subida anual del 11,3 % y del 9,3% respectivamente. Tanto la carne como el pescado son fundamentales por su aporte proteico para un buen desarrollo de la infancia y adolescencia. 
  • Mayor exposición a enfermedades o problemas físicos y dificultades de integración en el aula. El disparo en los precios de la ropa y calzado, también tienen un impacto en los menores, tanto a nivel físico, como emocional. En el primer caso, las familias que no pueden permitirse la ropa necesaria, provoca que estos estén más expuestos a enfermedades. Por ejemplo, en días que haga frío y el menor no cuente con la ropa adecuada para abrigarse. Aunque, esto también influye en su estado emocional: tiene un impacto en cuanto a su integración en el aula al no poder vestirse como les gustaría y cómo ven que lo hacen el resto de sus compañeros, algo que puede influir en su seguridad y autoestima. 

Una emergencia en casa: la respuesta de Aldeas Infantiles

Con el objetivo de dar respuesta a esta situación, Aldeas Infantiles creó la campaña Emergencia en Casa, buscando paliar las desigualdades que sufren los niños, niñas y adolescentes mediante la ayuda directa a 1.000 familias para hacer frente a gastos alimenticios, energéticos y educativos. Además, facilita apoyo psicosocial y en materia de salud mental.

En el marco de la campaña Emergencia en Casa, Aldeas Infantiles SOS cubre con 75 euros la alimentación básica de un niño o niña durante un mes: leche, cereales, fruta, verdura, carne y pescado. Se le proporcionan a las familias los alimentos necesarios para que puedan garantizar la alimentación de sus hijos e hijas. También se trabaja con ellas para que aprendan sobre alimentación, así como gestión económica y organizativa, dándoles a conocer alternativas para comprar de forma saludable y para elegir alimentos de calidad con la máxima optimización de recursos. 

Por otra parte, con 30 euros se cubren necesidades de las niñas, niños y adolescentes en materia educativa, en donde se incluye el proporcionarles ropa y calzado adecuado para ayudar a las familias a que puedan vestir a sus hijos con todo lo necesario.