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Visión de Aldeas Infantiles SOS
Testimonios

Una nueva vida para Rajiv, el pequeño de 4 años

Poco a poco, su condición mejoró y ahora es un niño saludable que vive con sus padres y hermanos.

Rajiv, ahora tiene 4 años, llegó desnutrido a la guardería SOS de Itahari, en la parte oriental de Nepal. Era difícil para su familia proporcionarle alimentos.

Fue admitido en la Guardería SOS hace un año, donde recibía alimentos nutritivos tres veces al día y una atención adecuada. Poco a poco, su condición mejoró y ahora es un niño saludable que vive con sus padres y hermanos.

Sus padres habían emigrado a Itahari desde la montaña para tener una vida mejor hace seis años. Sin embargo, la vida no era como sus padres habían imaginado. Sus dificultades continuaron.

“Después de que mi marido se fracturara una pierna mientras subía a un árbol a buscar hierba para el ganado y luego tuviera un accidente de tráfico, se quedó cojo permanentemente. Entonces, tuvimos que mudarnos con la esperanza de encontrar un futuro mejor ya que no teníamos nada excepto nuestro pequeño hogar en las montañas”, comparte Basanta Tamang, la madre de Rajiv.

Después de mudarse a Itahari, lucharon por conseguir un trabajo decente ya que ambos no tenían educación. El padre de Rajiv, Pavan, empezó a trabajar como jornalero para poder mantener a la familia. Cuando llevaban tres años en Itahari, Rajiv nació en una habitación alquilada. Después de su nacimiento, la vida se complicó aún más para la joven pareja ya que sólo el padre trabajaba para alimentar a la familia. Por eso Rajiv estaba desnutrido.

La familia vivía cerca de la Aldea Infantil SOS Itahari. Uno de vecinos les sugirió a sus padres que visitaran la Aldea Infantil SOS Itahari y solicitaran apoyo. Como la familia lo estaba pasando mal, Rajiv fue admitido en la guardería de la Aldea Infantil SOS Itahari.

La familia ya se enfrentaba a un enorme desafío antes de la pandemia. Mientras tanto, el cierre sin precedentes para evitar la propagación de COVID-19 dejó a la familia sin comida y sin ahorros.

“Mi marido solía ganar 3 a 4 dólares al día. De lo que ganaba, solíamos comprar productos de primera necesidad y pagábamos aproximadamente $10 por el alquiler de una habitación. Estamos luchando por sobrevivir después de esta pandemia mundial” comparte Basanta.

Y añade: “Mi marido va al mercado de forma dispar, sin el equipo adecuado para protegerse del Coronavirus. Esperando conseguir algún trabajo para que al menos ese día tuviéramos comida para comer. Mis hijos se quedan dentro. Los colegios están cerrados”, comparte Basanta.

En esta situación, la Aldea Infantil SOS Itahari les proporcionó 5.000 rupias (aproximadamente 50 dólares) para comprar arroz, lentejas y frijoles.

“Estamos agradecidos de que Aldeas nos haya proporcionado apoyo en esta situación tan difícil. Tenemos al menos algo para comer. Sin embargo, no sé cuánto tiempo vamos a sobrevivir con los alimentos que recibimos como ayuda. Tengo miedo de que nos muramos de hambre si la situación continúa”, dice Basanta.

El gobierno de Nepal ha suavizado el bloqueo que entró en vigor el 24 de marzo de 2020 en tres fases diferentes a partir del 15 de junio de 2020. Sin embargo, no es seguro que el trabajo asalariado diario como Pavan consigan un buen sueldo para cumplir con lo básico para la familia.

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